Laureles es el barrio donde Medellín vive más tranquila: casas señoriales, calles arboladas y apartamentos con altura. Trabajamos casas de patio e inmuebles de los años setenta y ochenta que piden actualizarse sin perder lo que ya funciona.
En Laureles buena parte del encargo es sobre construcciones de los años setenta y ochenta: casas señoriales con patio y apartamentos de altura media. Son inmuebles con buena estructura y buena escala, pero con instalaciones eléctricas e hidráulicas que ya cumplieron su ciclo y distribuciones pensadas para otra forma de vivir. El proyecto es actualizar sin demoler lo que tiene valor.
Aplicamos neuroarquitectura y trabajamos con la escala humana del barrio: luz natural abundante, patios, vegetación y una relación con la calle arbolada que pocos sectores de Medellín conservan. El resultado son interiores contemporáneos dentro de casas que siguen siendo ellas mismas.
Transformamos tu residencia en Laureles, Medellín en un santuario sensorial con materiales nobles e iluminación circadiana.
Diagnóstico sensorial de tu espacio. Identificamos qué ajustes de luz, color y textura mejorarán tu bienestar.
Gestión técnica integral: presupuestos, dirección de contratistas y control de calidad.
Visualiza tu proyecto antes de construirlo con renders hiperrealistas e iluminación circadiana.
Planos de construcción, acabados, iluminación y carpintería para licencias y dirección de obra.
Diferenciamos proyectos inmobiliarios con neuroarquitectura desde la fase de ventas.
Laureles tiene un perfil distinto al de El Poblado. Es plano, arbolado y de escala media: casas señoriales con patio, apartamentos de cuatro a seis pisos y una vida de barrio que se sostiene en el tiempo. Aquí la gente lleva años en el mismo inmueble, y eso cambia el encargo: no se diseña para un cliente nuevo, se renueva una casa que ya tiene historia.
El primer factor técnico son las instalaciones. En inmuebles de los setenta y ochenta, las redes eléctricas e hidráulicas suelen estar al límite y no soportan la carga de una cocina moderna ni de un sistema de iluminación por capas. Renovar la instalación es una decisión de proyecto, no un imprevisto de obra, y conviene definirla antes de empezar.
El segundo es la luz y el patio. Laureles conserva algo que El Poblado perdió: calles arboladas y predios con patio o antejardín. Ese patio es el mejor recurso del inmueble y muchas veces está desaprovechado. Integrarlo a la vida diaria —como espacio de luz, de ventilación y de uso real— transforma la casa entera.
El tercero es la acústica y la humedad, comunes a los inmuebles de esa época: muros sin aislamiento, carpintería de madera que ya no sella y baños sin ventilación real. Son problemas que se resuelven en el diseño y que, sin resolver, arruinan cualquier acabado por bueno que sea.
Redes eléctricas e hidráulicas de los 70 y 80 que no soportan una cocina moderna ni iluminación por capas.
Luz, ventilación y uso real. Es el mejor recurso del inmueble y muchas veces el que menos se aprovecha.
Acústica y sellado en construcciones de esa época. Sin resolverlo, ningún acabado rinde.
Familias de larga permanencia: el encargo es actualizar sin borrar lo que la casa ya era.
Laureles, Los Colores, Estadio, Suramericana y Florida Nueva: el mismo barrio con matices distintos.
El corazón del barrio: casas señoriales con patio y apartamentos de altura media. Remodelación profunda, con renovación de instalaciones.
Más urbano y con más movimiento, cerca de la 70. Apartamentos que piden redistribución y aislamiento acústico.
Cubrimos también El Poblado, Envigado y el resto del Valle de Aburrá.
Cada decisión de luz, color, textura y distribución responde a cómo el cerebro procesa el entorno construido. No aplicamos tendencias de revista: prescribimos lo que funciona para el uso real de cada espacio.
No entregamos planos y desaparecemos. Acompañamos el proyecto hasta la instalación, y el mobiliario a medida se fabrica con los planos de carpintería del propio proyecto.
Cada etapa se paga contra su entrega y el presupuesto se desglosa por partidas, no en un número global. Así decides si continúas y sabes dónde ajustar el alcance.
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Sí. Laureles es una de nuestras zonas principales en Medellín, con proyectos en Laureles, Los Colores, Florida Nueva, Estadio y Suramericana. Aquí predominan la casa señorial con patio y el apartamento de altura media.
No. Nuestra sede y nuestro atelier están en Zipaquirá, Cundinamarca, y lo decimos con claridad en lugar de insinuar una presencia que no existe. El diseño, los renders y los planos se producen en el estudio; las visitas se programan por hitos.
En la mayoría de los casos sí, o al menos revisarlas. Las redes eléctricas e hidráulicas de esa época suelen estar al límite y no soportan la carga de una cocina moderna o de un sistema de iluminación por capas. Conviene diagnosticarlo antes de empezar, no descubrirlo a mitad de obra.
Es lo que más recomendamos. Laureles conserva predios con patio y antejardín que suelen estar desaprovechados. Integrarlos como espacio de luz, ventilación y uso diario añade metros útiles a la casa sin necesidad de ampliar.
Depende de la superficie, de cuánto mobiliario fijo haya que diseñar y de si el proyecto incluye dirección de obra. En casas de esa época influye además el estado de las instalaciones. Empezamos con un estudio de viabilidad sin costo y de ahí sale una propuesta por escrito.
La etapa de diseño toma entre 3 y 6 semanas desde el levantamiento. Si el proyecto incluye ejecución, la obra suma entre 2 y 5 meses. Cuando hay que renovar instalaciones, ese trabajo se suma al cronograma y conviene planificarlo desde el inicio.
La decoración trabaja sobre lo que ya existe: color, textiles, mobiliario suelto y accesorios. El diseño de interiores interviene el espacio antes: distribución, circulaciones, iluminación, puntos eléctricos e hidráulicos y mobiliario fijo a medida.
Sí, y en remodelación de casas con patio son muy útiles, porque permiten ver cómo se comportará la luz del patio a distintas horas antes de tocar nada. Se hacen con los materiales y la iluminación del proyecto.
En Laureles suele merecer la pena remodelar. Son inmuebles con buena estructura, buena escala y una ubicación que no se replica hoy. El trabajo es actualizar instalaciones y distribución sin demoler lo que tiene valor.
Sí. Puedes empezar por la cocina, los baños o el área social y continuar después. El criterio de diseño queda definido desde la primera etapa, así que lo que se haga más adelante conversa con lo anterior.
El proyecto se estructura por etapas con entregables definidos, y cada etapa se paga contra su entrega. La obra, cuando la incluye, se presupuesta por separado con su propio cronograma de pagos.
Sí. Revisamos el reglamento antes de diseñar y adecuamos el cronograma a los horarios de obra permitidos. Entregamos los planos y especificaciones necesarios para radicar cualquier solicitud.