Fase 1: Diagnóstico y visión (semanas 1-2)
Antes de pensar en materiales o contratistas, necesitas claridad sobre qué quieres lograr con la remodelación y por qué. Un estudio de neuroarquitectura como OZZANA hace un diagnóstico sensorial del espacio actual: qué funciona, qué no, qué cambios tendrán mayor impacto en tu bienestar y calidad de vida.
Las preguntas clave de esta fase:
- ¿Qué problemas concretos tiene el espacio actual? (falta de luz, distribución incómoda, almacenamiento insuficiente)
- ¿Cómo vas a usar el espacio en los próximos 10 años? (crecimiento familiar, trabajo desde casa, envejecimiento)
- ¿Cuál es el presupuesto real disponible? (no el que deseas, sino el que tienes)
- ¿Cuánto tiempo tienes para ejecutar la obra?
Fase 2: Diseño y documentación (semanas 3-8)
Esta es la fase más importante y la más infravalorada. El diseño completo incluye:
- Planos de distribución (layout) en todas las opciones posibles
- Planos de acabados: qué material en qué superficie
- Planos de iluminación: tipo, posición y circuito de cada punto de luz
- Planos de carpintería: cocina, armarios, estanterías a medida con cotas exactas
- Renders fotorrealistas para visualizar el resultado antes de comprar nada
- Especificaciones técnicas para el contratista (el documento más importante)
Un error muy común: empezar la obra sin estos documentos completos. El resultado es que el contratista improvisa, tú cambias de opinión a mitad de obra y el costo final dobla el presupuesto inicial.
Fase 3: Presupuesto y selección de contratistas (semanas 6-10)
Con los planos y especificaciones en mano, puedes pedir cotizaciones comparables a 3 contratistas. Sin documentación, cada uno cotiza algo diferente y no puedes comparar.
Los ítems que NO debes olvidar en el presupuesto:
- Demolición y retiro de escombros
- Instalaciones eléctricas e hidrosanitarias (generalmente 20-30% del presupuesto total)
- Impermeabilización de baños y áreas húmedas
- Carpintería a medida (uno de los ítems más costosos y más determinantes del resultado)
- Honorarios del estudio de diseño (generalmente 10-15% del costo de obra)
- Imprevistos: reservar el 15% del presupuesto total para sorpresas
Fase 4: Ejecución y supervisión (meses 2-6)
La ejecución bien gestionada sigue un orden lógico que evita reprocesos:
- Demolición
- Estructura (si hay cambios estructurales)
- Redes eléctricas e hidrosanitarias en muros
- Impermeabilización
- Pañete y revoque
- Pisos
- Pintura base
- Carpintería
- Instalaciones eléctricas visibles (tomacorrientes, interruptores, luminarias)
- Pintura final
- Accesorios y decoración
En OZZANA gestionamos la dirección de obra como parte del proyecto ejecutivo, coordinando contratistas, materiales y cronograma para que el resultado sea fiel al diseño aprobado.
